Con la captura de Nicolás Maduro Moros, Estados Unidos podrá procesar por narcotráfico, terrorismo y conspiración al señalado cabecilla del ‘Cartel de los Soles’, una estructura que, en connivencia con grupos como las Farc, habría enviado toneladas de cocaína al país del norte y blanqueado estas rentas ilícitas. Sin embargo, hay un capítulo pendiente que cursa en la jurisdicción penal internacional: el de las múltiples violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la dictadura en Venezuela.Hace cinco años, Venezuela se convirtió en el primer país latinoamericano con una investigación formal de la Corte Penal Internacional por supuestos crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen en 2017. Karim Khan, fiscal de la CPI. Foto:César Melgarejo/El TiempoLa represión de la Policía Nacional y la Guardia Bolivariana durante la ola de protestas contra el gobierno autocrático de Nicolás Maduro —que atravesaba una crisis institucional que motivó el éxodo de aproximadamente 7,9 millones de venezolanos— fue de tal barbarie que se habla de más de 160 personas asesinadas, 3.000 heridas y otras miles encarceladas injustamente o desaparecidas; cifras que fueron creciendo en los años siguientes en los que estuvo Maduro en Miraflores. El país atravesaba una disparada inflacionaria, escasez de alimentos y medicamentos y la ruptura del poder político con la constitución de una Asamblea Nacional Constituyente que le dio más dientes al poder presidencialista. El pueblo intentó atajarlo con un referendo revocatorio, pero fue suspendido por el régimen. En medio de esta crisis, las manifestaciones fueron reprimidas con violencia tanto por las fuerzas oficiales como por los colectivos chavistas (grupos paramilitares), un lastre de terror que se mantuvo vigente hasta la caída de Maduro. La captura del dictador por EE. UU. está motivada por un sólido indictment de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, que detalla los hilos del narcotráfico movidos por el gobierno venezolano en la región. Pero sigue en vilo la responsabilidad penal del dictador por las violaciones a los derechos humanos, un proceso que ya cursa en investigación formal y que, según juristas, tendría prelación sobre las demás jurisdicciones, incluso la norteamericana.Captura de Nicolás Maduro Foto:Archivo particular”El proceso contra Nicolás Maduro y el régimen venezolano continúa en la CPI. Una vez se cuente con evidencia suficiente para imputarle crímenes graves, la jurisdicción penal internacional tendría prevalencia sobre cualquier otra, incluida la de los Estados Unidos, y el dictador debería ser entregado a la Corte Penal Internacional para su procesamiento”, le dijo a este diario el penalista, experto en litigio internacional, Víctor Mosquera.”Los crímenes por los que avanza una investigación que ya es formal —y frente a los cuales existe un caso abierto— apuntan a que el régimen cometió graves violaciones contra la población civil. Esto obligaría a que el proceso macro se adelante en La Haya y no en la jurisdicción estadounidense, que lo juzgaría por delitos de narcotráfico, mientras que la CPI lo haría por crímenes internacionales de máxima gravedad”, agregó. En 2024, la CPI se negó a suspender la investigación en el caso Venezuela I al desestimar un recurso de apelación presentado por el gobierno de ese país. A diferencia de lo ocurrido en Colombia, donde sí se cerró el examen preliminar tras verificar el funcionamiento de instituciones como la JEP y Justicia y Paz para juzgar los graves crímenes de guerra cometidos durante el conflicto.”El fiscal de la CPI, Karim Khan, ha sostenido incluso que, pese a las alegaciones del Estado venezolano, se trata de un caso de graves violaciones a los derechos humanos, sustentado, entre otros, en informes directos de la ONU. Estos señalamientos derivaron incluso en la expulsión del organismo internacional del suelo venezolano el año pasado”, aseguró la exministra de Justicia y penalista Ángela María Buitrago.Nicolás Maduro capturado Foto:Donald TrumpY advirtió que “hay un punto clave: la CPI opera bajo el principio de complementariedad, es decir, actúa cuando los hechos no son investigados en el ámbito interno, una condición que, mientras el régimen se mantenga en el poder en Venezuela, puede presumirse”. Este escenario se configuraría con la permanencia y el poder que sigan ejerciendo Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y la cúpula militar tras la extradición de Maduro.Para el exprocurador Carlos Arrieta, por su parte, tras la captura de Maduro este proceso podría empantanarse al no ser Estados Unidos “ni miembro ni amigo de la CPI”, lo que oxidaría la cooperación judicial. “En la práctica, el proceso ante la CPI podría avanzar si tiene evidencia suficiente; si no tiene, no puede avanzar mucho, salvo que Estados Unidos aporte pruebas que obtenga o facilite un interrogatorio a Maduro”, aseveró el jurista. Tras captura, Maduro está en cárcel de NY Foto:Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia

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