A Manolo González, entrenador del Espanyol, no le parece bien que el árbitro designado para el derbi de este sábado en el RCDE Stadium sea, por primera vez, un colegiado catalán, el barcelonés Víctor García Verdura, de la misma manera que no acepta lecciones de comportamiento de nadie, y menos del Barça, después de los incidentes que hubo en el Camp Nou cuando Luis Figo regresó al estadio el 23 de noviembre de 2002 como jugador del Real Madrid. Así lo expresó en la rueda de prensa previa al Espanyol-Barça (21.00; Movistar), partido calificado de algo riesgo y que contará con medidas de seguridad extraordinarias, más incluso que las habituales como la instalación de redes protectoras detrás de las porterías, por la presencia de Joan García, guardameta del Espanyol la pasada temporada y actualmente titular en el Barça. La afición blanquiazul está especialmente dolida con el guardameta de Sallent. “El aficionado va a apretar, lógicamente. No vamos a venir al partido con ramos de rosas. Igual que cuando vamos al Camp Nou nos cantan ‘a Segunda’ y no pasa nada. Son cosas normales de la rivalidad. Igual pasa en un Sevilla-Betis, por ejemplo. La gente tiene que ser consciente de que el primer perjudicado si pasa algo es el club, el equipo, los aficionados. El público debe estar muy tranquilo. Imagina que marca el Barça y lo celebran de una manera rara; no hay que entrar”, argumentó Manolo González, para posteriormente enfatizar: “Todo el mundo está esperando que el Espanyol la cague para meterle mano. Lecciones de comportamiento, no. Recuerden cuando Luis Figo fue al Camp Nou. Creo que [los barcelonistas] no están en condiciones de dar lecciones a nadie. El aficionado del Espanyol se va a comportar y el partido será de futbol, sin más. Aquí no hemos matado a nadie”. El entrenador del Espanyol considera también que “es un error” por parte del Comité Técnico de Árbitros (CTA) la designación para el partido del colegiado catalán Víctor García Verdura en la nueva política de romper con la condición de territorialidad para dirigir partidos de la Liga. “No es necesario, se podría haber evitado”, dijo Manolo González. “Supone meter presión al colegiado, porque haga lo que haga se le va a venir en contra. Si en un partido normal el árbitro ya está muy mirado, imagina mañana, pase lo que pase. Imagina lo que puede pasar si el Espanyol sale beneficiado, mejor irte de Cataluña”, afirmó el técnico blanquiazul, que la pasada temporada ya acusó a Lamine Yamal de “hacer teatro” en el partido en el que el Barça se proclamó campeón de Liga en el RCDE Stadium. “Espero que todo el mundo se comporte de forma adecuada”, resumió, por su parte, Hansi Flick, entrenador del Barcelona. Los dos entrenadores se encontraron posteriormente en el estadio para la habitual fotografía previa al derbi. El encuentro fue tan corto como frío. No habrá, en cambio, la clásica comida entre las dos directivas.

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