Los ataques israelíes sobre Gaza, desde el aire y con artillería, dejaron en la noche del martes una veintena de muertos en las localidades meridionales de Rafah y Jan Yunis. Y han continuado este miércoles con un bombardeo sobre una clínica de la ONU que albergaba desplazados y que ha causado al menos 22 víctimas mortales, al menos 16 de ellos niños, mujeres y ancianos, según el Ministerio de Sanidad gazatí. En las imágenes que llegan del ataque, en el campo de refugiados de Yabalia, se ve a vecinos sacando cadáveres de las instalaciones en llamas y trasladando heridos en ambulancia. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado además el establecimiento de un segundo corredor militar que fragmentará aún más la franja. Dividirá el sur del enclave, como lo hace el recientemente reocupado Netzarim en el centro.El lugar atacado es una clínica de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA, en sus siglas en inglés) empleada como refugio de la población, confirma a EL PAÍS a través de una nota de voz Faris Afaneh, jefe del servicio de emergencias y de ambulancias del norte de Gaza. “Tenemos casi todas las ambulancias en muy mal estado y necesitan ser reemplazadas, por eso no son aptas para este tipo de trabajos”, añade en referencia a ataques en los que hay un elevado número de víctimas.El ejército de Israel asegura que la escuela, donde había cientos de personas, era un “centro de control y mando de Hamás para coordinar actividad terrorista”.“Estábamos sentados, sin ser conscientes de lo que iba a pasar, cuando de repente todo el edificio empezó a arder. Empecé a llamar a mi hija, me quité los escombros de encima y alguien me quitó algo que tenía encima. Busqué a mis hijos y estaban ardiendo”, relataba en el hospital a la cadena Al Jazeera Amal, madre de la víctima mortal más joven del bombardeo: una bebé de dos semanas.Con esta ofensiva, Israel insiste en su intención de ocupar más territorio en Gaza y por más tiempo, incluso de forma permanente. “Cambiamos de enfoque. El ejército toma territorio, golpea terroristas y destruye infraestructura”, ha dicho Netanyahu. También lo fragmenta aún más. Netanyahu ha anunciado la creación del corredor militar Morag. Es el nombre del asentamiento judío que había entre las ciudades meridionales de Rafah y Jan Yunis hasta su desmantelamiento, con el resto de colonias, por el Gobierno de Ariel Sharon en 2005. “Será un segundo Corredor Filadelfia”, dijo en referencia a la frontera entre Gaza y Egipto, de la que se comprometió en el acuerdo de alto el fuego a retirar las tropas, pero nunca lo hizo.El ejército ha anunciado también este mismo miércoles el despliegue de más soldados en el sur de Gaza. Poco después ha sido el ministro de Defensa, Israel Katz, el que ha vuelto a apuntalar esa idea expansionista, que vienen aireando las autoridades, especialmente desde que, el pasado 18 de marzo, pusieron fin a casi dos meses de alto el fuego. El ministro ha informado de la intensificación de la operación contra Hamás, lo que implica, ha dicho, capturar “amplias áreas que se agregarán a las zonas de seguridad del Estado de Israel”.“Nos hemos despertado horrorizados con el anuncio del ministro de Defensa esta mañana”, denuncia el principal foro que agrupa a las familias de los rehenes israelíes que siguen cautivos de Hamás, un total de 59 (más de la mitad, ya dados por muertos). Consideran que Katz está centrándose en la anexión del territorio gazatí y las acciones de fuerza sobre Hamás, sacrificando así la posibilidad de que los secuestrados sean liberados de forma negociada. “Nuestra dura sensación es que ha quedado relegada al final de su lista de prioridades, pasando a ser una mera tarea secundaria”, han señalado. En una respuesta similar, otro grupo de familiares ha acusado al primer ministro, Benjamín Netanyahu, de negarse a “implementar el acuerdo que Israel y Hamás firmaron” el pasado enero y de estar “enterrando vivos a los rehenes”, informa el diario Haaretz.Katz, por su parte, pide a la población gazatí que se implique en la lucha contra Hamás y facilite la liberación de los rehenes. Los testimonios de algunos de los que han sido ya liberados recogen historias horribles de maltrato, torturas y humillaciones durante el cautiverio, lo que eleva la angustia y el temor a que los que siguen capturados no lo superen.Más informaciónLa división 36 del ejército, según medios locales, es la que se va a unir ahora a la operación en el sur de la Franja. Ha estado desplegada en Líbano en los últimos meses y hace días que se anunció su desplazamiento hacia el enclave mediterráneo palestino. De esta forma y día tras día, en paralelo a los ataques por tierra y aire y a las órdenes de desplazamiento forzoso de los habitantes, el Gobierno que dirige Netanyahu hace públicos nuevos planes expansionistas. Todo ello aleja a la Franja y a sus 2,2 millones de habitantes de uno de los compromisos, junto con la liberación de rehenes, sobre los que se asentaba el alto el fuego: la retirada definitiva de las tropas israelíes como antesala del fin de la guerra.Lo anunciado por Katz va en la dirección contraria: “La Operación Fuerza y Espada (como se ha bautizado esta nueva fase de la guerra) se está expandiendo, junto con la evacuación a gran escala de la población de Gaza de las zonas de combate, aplastando y limpiando el área de terroristas e infraestructura terrorista, y apoderándose de extensas áreas que se agregarán a las zonas de seguridad del Estado de Israel”, advierte en el comunicado. E insiste en lo que parece una llamada a los palestinos a seguir levantándose contra el movimiento islamista: “Hago un llamamiento a los residentes de Gaza para que actúen ahora para derrocar a Hamás y devolver a todos los rehenes. Esta es la única manera de poner fin a la guerra”, ha afirmado.Ya el lunes las autoridades israelíes ordenaron el mayor desplazamiento forzoso de la población de Gaza desde que rompieron la tregua. Afecta a más de 140.000 de los 2,2 millones de habitantes. Decenas de miles ya han abandonado la zona de Rafah desde entonces, mientras el máximo responsable de la UNRWA, Philippe Lazzarini, lamenta que los gazatíes “sean tratados como pinballs, con constantes órdenes militares que juegan con su suerte y sus vidas”.Foco en el surEl principal foco de la actual ofensiva, según se desprende de los anuncios del Ejecutivo israelí, es esa zona sur. Allí se han recuperado los cadáveres de 15 trabajadores de emergencias de la Media Luna Roja, el cuerpo de Defensa Civil y la ONU. Todos fueron víctimas de un ataque llevado a cabo el 23 de marzo en Rafah, junto a la frontera con Egipto.De forma paralela y como parte de su estrategia bélica, el Gobierno de Netanyahu mantiene el más largo bloqueo impuesto durante la contienda a la entrada de comida, ayuda humanitaria y material sanitario, que ha entrado en su segundo mes. La Asociación de Panaderos de Gaza ha anunciado el cierre de todas las panaderías que recibían el apoyo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, porque se le ha acabado la reserva de harina que tenía en los almacenes. Se trata de un “mortífero asedio” en forma de “castigo colectivo” que el Estado judío debe concluir, denuncia Médicos Sin Fronteras (MSF). “Esta forma deliberada de hacer daño condena a miles de personas a tener que sufrir una muerte lenta; el asedio debe terminar inmediatamente”, lamenta a través de un comunicado Myriam Laaroussi, coordinadora de emergencias de esta organización humanitaria en Gaza. Sus equipos se han visto obligados a realizar curas de heridas sin analgésicos y a racionar medicamentos esenciales.El Tribunal Supremo de Israel, que los partidos judíos de oposición a Netanyahu suelen definir como el bastión de la democracia nacional, acaba de legitimar el bloqueo de ayuda humanitaria, con una sentencia en la que asegura (frente al consenso jurídico internacional) que Israel no sigue ocupando técnicamente Gaza desde que retiró sus soldados y colonos en 2005.Los muertos en Gaza desde que Israel rompió el alto el fuego el 18 de marzo ya superan los 1.000. Al menos 322 de ellos son menores, según la agencia de la ONU para la infancia, Unicef. Y son ya casi 50.400 —la mayoría, mujeres y menores—desde que comenzó la guerra en octubre de 2023, con la matanza de Hamás en territorio israelí de cerca de 1.200 personas.

Israel anuncia la anexión de una “amplia” zona de Gaza y despliega más soldados | Internacional
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