Radiohead, Dua Lipa y Coldplay, junto con otros artistas de renombre, lanzaron la semana pasada una petición al primer ministro británico, Keir Starmer, en la que le instaron a contrastar cuanto antes las “extorsivas y perniciosas” páginas web y plataformas para la reventa de las entradas para conciertos. El líder laborista les ha escuchado: su Gobierno ha presentado hoy nuevas reglas para ilegalizar la reventa de un ticket por un precio superior al oficial.“Nuestras nuevas propuestas acabarán con el negocio de los revendedores y harán que la música, la comedia, el teatro y el deporte de primer nivel sean asequibles para todos”, ha dicho esta tarde la ministra de Cultura, Lisa Nandy. La ministra ha explicado que a principios de esta semana ella y sus colegas visitaron sitios de reventa y encontraron entradas para Radiohead por 11 veces su precio original, mientras que las entradas para el Campeonato Mundial de Dardos se vendían por hasta 15 veces más.“La CMA (Autoridad de Competencia y Mercados inglesa) podrá multar a las plataformas de venta con hasta el 10% de sus ingresos anuales. Si no cumplen, la CMA intervendrá y podría resultar en multas de varios millones de libras para las empresas infractoras, estén ubicadas donde estén ubicadas”, ha señalado también la ministra. “Si una empresa multinacional está perjudicando a consumidores del Reino Unido, independientemente de dónde tenga su sede, la CMA tendrá el poder de ir contra ella si no cumple nuestras leyes”.En realidad, se trataba de un compromiso electoral del Partido Laborista que todavía no había impulsado, quince meses después de su llegada al poder. En el transcurso de este tiempo han estallado escándalos como la reventa de entradas para la exitosa gira de regreso de Oasis, por ejemplo, con precios que rozaban los 5.000 euros en un portal de ventas como Viagogo.La obligación para los portales autorizados de controlar que estas condiciones se cumplan, o la limitación de los gastos de gestión que suelen aducir, son algunas de las medidas incluidas en la propuesta, que fue adelantada en parte por la BBC. El proyecto tendrá que ser remitido al Parlamento, de ahí que resulte imposible aún calcular cuándo y si entrará en vigor.Más informaciónLas nuevas normas no afectarán solo a los conciertos, sino también a eventos deportivos, espectáculos teatrales y otras celebraciones en directo. El Ejecutivo ha calculado que las entradas se suelen revender por al menos un 50% de su precio original, aunque ha detectado casos donde se ha multiplicado incluso por seis. Con las nuevas reglas, el Gobierno calcula que el precio medio de una entrada revendida bajará unas 37 libras (unos 42 euros). La reventa por parte de un seguidor que no pueda acudir a un evento seguirá siendo legal, pero solo por un precio igual, o inferior, al original, con el añadido de los gastos de gestión. Además del elevado coste, calculado en decenas de millones de euros, que supone la reventa para los usuarios que utilizan los cauces legales y para los promotores de espectáculos, este negocio genera todo tipo de fraudes y esquemas especulativos. No solo es habitual que algunos de los vendedores no dispongan luego de las entradas que ofrecen. En algunos casos, prometen sin inventario para recaudar la cantidad, con la esperanza de poder obtener más tarde las entradas anunciadas a un precio inferior al que ellos han pedido.Las plataformas de reventa como Viagogo o StubHub, que ven peligrar su negocio si salen adelante las medidas del Gobierno británico, han intentado presionar a Downing Street para suavizar la ley, o permitir que sus márgenes de gestión tengan un límite superior. Aseguran que un control tan rígido del mercado de reventa empujará finalmente a los usuarios hacia el mercado de venta ilegal que, según afirman, no desaparecerá.En una iniciativa paralela, en España está en tramitación una medida similar dentro de la nueva Ley de Consumo Sostenible, actualmente en tramitación parlamentaria. Actualmente, en este país es ilegal revender entradas en la calle, pero no así hacerlo de forma online. Una vez aprobada la nueva norma, quedará prohibida la reventa que incremente el precio de las entradas más allá del IPC. Lo que sí está prohibido ya, según recoge la Ley de Competencia Desleal, ela utilización de bots para adquirir entradas de espectáculos culturales y posteriormente revenderlas.

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