
No hay secreto mejor guardado que el del estilismo elegido por Cristina Pedroche (Madrid, 37 años) y su equipo creativo para dar las Campanadas el 31 de diciembre en Antena 3. Cada año, desde hace ya 12, la presentadora consigue acaparar toda la atención —tanto para bien, como para mal—, y consciente de ello aprovecha ese altavoz para concienciar y reivindicar diferentes causas sociales: un mensaje por la paz en 2022, una alegoría sobre la importancia del agua en 2023 y la petición de la protección de la infancia en 2024. Para despedir este 2025, Pedroche echa la vista atrás y ha unido en un mismo estilismo todos los trajes anteriores que consiguieron hacerla una figura imprescindible en televisión en la última noche del año. Y para ello, se ha unido a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para lanzar un mensaje con el que quieren reconocer la labor de apoyo y acompañamiento a las personas con cáncer y sus familias, además de para impulsar la investigación. “El cáncer no solo impacta en quien lo padece, también en su familia. Y lo hace sin avisar, sin horarios, sin entender de códigos postales. Hay algo que puede recomponer la red de apoyo”, ha afirmado a pocos minutos de entrar en el nuevo año, mandando un mensaje de apoyo a los diagnosticados con la enfermedad. “No es una noche cualquiera y no es un vestido cualquiera. Quiero dedicar este vestido a cada una de las 300.000 personas que este año están recomponiendo su vida después de un diagnóstico de cáncer. Porque el cáncer tiene una manera cruel de romper la vida en trozos, la rutina, la calma y necesita de toda nuestra atención”, ha explicado al mismo tiempo que Más informaciónBajo el nombre 12 campanadas, 12 vestidos, la presentadora ha recuperado elementos de sus anteriores estilismos para la capa y el vestido con el objetivo de recordar cómo han sido estos años. “Es una melé de deseos incumplidos, de elementos que forman parte de la memoria colectiva de millones de espectadores. Este ejercicio ha sido posible gracias a la generosidad y el desprendimiento de Cristina, que ha renunciado para siempre a muchos de ellos tal y como los mostró en su primera vida, pero ahora les ha dado una nueva con este primer upcycling presentado en unas Campanadas”, explica a EL PAÍS Josie, el estilista que lleva 12 años ideando la gran noche. Unas explicaciones que hacen entender ahora el vídeo que Pedroche publicó hace unos días en su cuenta de Instagram, donde acumula tres millones de seguidores, en el que se la veía destruir con un bate esos trajes.Vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas de 2025. Andrés Gar LujánEl resultado es un look que incorpora una serie de elementos ya icónicos que confluyen en un ejercicio de reciclaje. En el delantero de la capa, se mezclan distintos tejidos extraídos de esta prenda de abrigo con las que ha ido despidiendo los años, como el mikado rojo de 2016 y el tafetán rosa tiza de 2017, aderezados en algunos tramos con aplicaciones de cristal del vestido de Pronovias que lució en sus primeras Campanadas de Antena 3. Los distintos negros salpicados y el lazo de la cabeza proceden del vestido que acompañó la escultura dorada de 2019 y su primer vestido para La Sexta de Charo Ruiz, que ha sido despiezado para realizar un abanico del que cuelgan los llamadores de ángeles que Pedroche llevó durante las Campanadas de sus dos embarazos. La base de la capa es el edredón que Nacho Aguayo creó para Pedro del Hierro y que ella llevó para recibir 2021. Destaca la asimetría de sus mangas: la derecha está sacada del abrigo fucsia y verde lima de 2016, con cadenas de strass procedentes del tocado que decoró su coleta en 2020; la izquierda es una de las cascadas de tul que componían la cola del vestido con el que despidió 2018. Tanto los pechos dorados como el glúteo que se aprecian en un lateral son un despiece de la escultura que Jacinto de Manuel hizo basándose en el cuerpo de la presentadora en 2019. Este mismo artista ha versionado la Paloma de la Paz que fue un top en 2022, que ahora corona el polisón de tafetán rosa tiza extraído de la capa de 2017 y que esta vez abre sus alas. Cristina Pedroche con la capa realizada con otros estilismos de anteriores Campanadas. Andrés Gar LujánOtro de los elementos que forma parte de esta antología son las flores diseminadas del estilismo de 2019 y que han sido customizadas con tejidos de otras ediciones, el ala creada por BUJ Studio y que acompañó el vestido de Manuel Piña de 2021 o el parche circular que procede de la tienda de campaña de refugiados que llevó en 2023 a modo de abrigo y que confeccionó Garaizabal Studio.El traje rescata los bordados que Johan-Luc Katt realizó para las botas de 2021 y que ahora giran en torno a la cadera de un minivestido que incluye un collar de estrellas y cadenas en el pecho, extraídos del bustier de terciopelo azul del estilismo de 2016. Este conecta con el que enmarca el rostro de Cristina Pedroche y que parte de una tiara realizada con la mascarilla que llevó en 2020 y que está rematada con un ramillete de plumas del casco de Vivas Carrión, así como los cristales realizados a partir de su leche materna creados por la joyería Morir de Amor que vienen del look de 2024 y que se reparten a lo largo del conjunto realizado para este año nuevo. Para favorecer la salud y el movimiento natural de los pies, en línea con la fidelidad de Pedroche con la filosofía barefoot, las sandalias han sido realizadas completamente a medida y respetando la anatomía de sus pies. En total, han sido meses de trabajo a contrarreloj que han obligado a Josie a ponerse a coser y participar en el proceso de creación. “La gente da por hecho que este último vestido es un epílogo y quizás tengan razón, porque creo que el año que viene merece un giro de timón toda esta semiótica que fue novedosa, pero que nos han copiado hasta la saciedad. Nos lleva a reinventarnos y tengo una idea, si es que Cristina Pedroche se lanza un año más a ser la reina de las campanadas”, explica a este periódico. Josie y Cristina Pedroche han querido colaborar con la Asociación Española Contra el Cáncer para enviar un mensaje de apoyo. Andrés Gar LujánLa idea surgió hace ya meses, cuando Josie quiso hacer upcycling con los vestidos y capas de los anteriores años. “No buscar la belleza convencional y descubrir el lado desordenado, o a veces incluso sucio, de la moda para hablar del caótico mundo que nos ha tocado vivir y ser el contrapunto imperfecto a la imperfección digital”, añade a su explicación. Pero llegar hasta este punto no ha sido fácil, porque “lo difícil era convencer a Cristina, que se negó en rotundo”: “No quería perder los vestidos que tanto significan para ella. Ese ha sido el trabajo más difícil: convencer con un cronómetro encendido. Un día me escribió y me dijo: ‘Prepáralo todo porque voy a hacerlo”. Pero es que no solo se trata de recopilar en un único estilismo todos los anteriores, hay dos mensajes importantes detrás: de desapego a lo material y de despedida. “Hay piezas de la colección que nunca volverán a reconstruirse tal y como fueron. También otro de despedirte de lo que eres cada día y que va rompiéndose a pedazos que muchas veces tienes que ensamblar para volver a brillar”, apunta el estilista. Es entonces cuando entra en escena la AECC, con quienes han querido colaborar en esta ocasión: “Hay circunstancias vitales en las que, cuando parece todo roto, hay algo que puede recomponerse. Ahí entra en juego la red de apoyo para ensamblar las piezas vitales que, como la capa de este año, representan a pacientes, supervivientes, familiares, cuidadores, profesionales de la salud, investigadores… Cada pieza cuenta, es parte de uno mismo y, unidas, suman posibilitando volver a brillar y a una nueva vida”. La apuesta por la reivindicación junto a la AECC la tuvieron clara desde el principio: “No puede haber una asociación cuyo mensaje sea más compatible con el que el propio vestido expresa: habla de renuncias, de elementos que saltan en mil pedazos, de desapego a las posesiones que nos importan e incluso de desapego a la buena salud, porque somos elementos cambiantes en un proceso de transformación, en una evolución que a veces desemboca en enfermedades muy duras que nos obligan a pegar un golpe de timón y pedir ayuda, a buscar apoyo y acompañamiento”, sostiene Josie. La Asociación Española contra el Cáncer cuenta con una de las redes de profesionales e investigadores más importantes de España, que se encargan de apoyar a pacientes y sus familiares y a liderar los esfuerzos de la sociedad en disminuir el impacto de la enfermedad. El cáncer es la primera causa de muerte en España en la actualidad, por lo que es imprescindible destinar recursos para financiar la investigación. “No queremos que haya nadie que no sepa que podemos ayudarle con todo aquello que necesitan y no queremos que haya un momento del día o de la noche en el que un paciente o un familiar se pueda sentir solo, desatendido o que no tenga dónde llamar”, señala Ramón Reyes, presidente de la AECC. Y añade: “Que Cristina Pedroche nos haya elegido para lanzar este mensaje nos permite recordar a todas las personas con cáncer que el teléfono contra el cáncer existe y que está disponible las 24 horas del día para ofrecer apoyo incondicional y ayudar a quien más lo necesita”.
El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer | Gente
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